viernes, 17 de agosto de 2007

Efímeros perdidos.

Cómo cuesta luchar contra la corriente.
Romper el hielo.
Evitar usar la imaginación.
Resignarse.
Entender.
Animarse a más (cual slogan de ya sabemos que marca).
Detener el tiempo.
Tomar coraje.


Qué lo parió!
Nuevamente las efimeridades se escapan de las manos, como miles de granos de arena.
¿Y ahora qué?

Basta, bajá un cambio lokita.

sábado, 4 de agosto de 2007

Mariachis, chorros, canas, y que lo re mil.

Si el domingo pasado no me hubiera levantado algo resacosa luego de una noche de mariachis, casorio, ligas, brindis (varieté alcohólica), y las pibas quieren cha-cha; hubiera sido un domingo indeferente como la mayoría de ellos.

Si el domingo pasado dos post-púberes no le hubieran robado la cartera a mi prima, sacado unos cuantos billetes (y cuando digo unos cuantos es unos cuantos), el celular y llaves, mientras que yo safé como las mejores, (vaya a saber por qué razón, motivo o circunstancia), hubiera sido un domingo indiferente como la mayoría de ellos.

Si el domingo pasado no me hubiera pasado una hora en la comisaría (cuarenta minutos esperando y veinte atestiguando), hubiera sido un domingo indiferente como la mayoría de ellos.

Mañana puede que sea un domingo híbrido, pero le voy a poner onda...

Mentira.

Hoy probaré qué tul la comida mexicana. Ándalee manitooo...!


Balance:

Sí, esta semana estuve desaparecida. Encerrada en un mundo de películas, libros, música e ideas que, por suerte, se va agrandando a medida que transitan los días, me alejo de ciertas cosas (y cierta gente) y me acerco a otras.


Fin del comunicado... que.. a propósito, fue muy pobre.