viernes, 8 de junio de 2007

Auto-descensuras

Válgame dios!

Esta semana me he auto-soprendido. He dicho casi todas las cosas que sentí.

¿En qué clase de monstruo me he convertido?

Nunca había actuado así en mi vida.
Y lo peor, (o lo mejor)... es que no me arrepiento! De hecho... se siente bien, pero no deja de llamarme la atención, ya que no sé la causa de ese cambio repentino en mí. Tampoco sé las consecuencias... (aún no se han manifestado).

Pero bueno... como conocido dicho, y válgame la redundancia.. lo dicho dicho está.
Y puede que esté bueno dejar de ser cagona alguna vez... o puede que me de cuenta que es al pedo, o puede que se vaya todo a la recalcadísima concha de su madre.

¿Quién sabe?

sábado, 2 de junio de 2007

Cuotas, todo en cuotas.

¿Alguien sabe dónde puedo comprar la felicidad en 12 cómodas cuotas sin interés?

Pero Paula, ¿qué es lo que te hace falta a vos? Estudiás, y trabajás. Y te va bien. En tu casa no ayudás a nadie. Y te va bien. ¿De qué te quejás?

Sí tenés razón.
Si no tomo en cuenta que paso 14 hs. de mi vida fuera de casa, que estoy disconforme con muchas cosas, que el frío hace todo más difícil, que el misero tiempo libre lo tengo que dedicar a estudiar, que el tiempo vale oro, la política, las injusticias, las estupideces, el miedo, los colectivos, la gente que no me entiende, la gente que no entiende nada, bailando por un sueño y la cara de Tinelli, que me aburro fácilmente, que no me animo a decir ciertas cosas, que no quiero decir ciertas otras, que no me banco muchas actitudes, que no puedo terminar de leer un libro que empecé porque tengo que leer los apuntes, que cierta persona me saca, que mi sueldo no convence, que mi habitación es una heladera, que me duermo cuando miro una película los viernes, la burocracia, los servicios públicos, que no me gustan los trabajos en grupo, que digo cosas al pedo, que mis amigas no viven en mi barrio, que no me responden lo que pregunto, que poca gente es la que me entiende (o quizás ninguna).. se podría decir que estoy bastante bien.

¡Qué bárbaro che!
¡Qué felicidad!

PD: ¿Alguien sabe dónde puedo comprar la felicidad en 12 cómodas cuotas sin interés?