Debo tener por el mundo una serie de blogspots creados y pseudo o jamás utilizados. Trataré de que esta sea la excepción. Y estimado Don World Wide Web, sepa disculparme por construir en su humilde choza, direcciones, redirecciones, redirecciones de redirecciones, usuarios y nicknames que nunca en la puta vida voy a usar.
Y siempre me pregunto con qué pelotudez arrancar. Oh si, es todo un tema.
Partamos de que acabo de escuchar a mi hermano decir que el chaboncito de Rata Blanca se parece a Ricardo Montaner. Demasiado... ¿no?.
Sigamos con que mi familia no entiende aún que me gusta mirar las películas sola. El día que lo entiendan, dejarán de decir cosas como: "sos una egoísta", o "al final nunca las podemos ver" (¿cómo que no? ¿no existen otros momentos en el día?). Y como no me importa lo que digan respecto a este tema, en un rato partiré a atrincherarme en mi habitación. Tengo varias para ver.
(¿Qué por qué no salgo? Porque no se me da la gana. Sí, soy aburrida, vieja chota, amargada y poca onda. Y me importa muy poco tu pensamiento idiota).Puede que esté un poco pasada de rosca. Hoy rendí, y siempre me pasa. A través de los años (faaa) he descubierto que dar un parcial es una especie de ritual. Termino de estudiar tipo dos, tres de la tarde y, como me mata la hijaderemilputisima ansiedad, me voy a la facultad una hora antes de la hora pautada. Subo al colectivo deseando profundamente no encontrarme con ningún conocido, me siento, y hago una lectura general y rápida de mis preciados y estimados resúmenes. Llegando ya a Juan XXIII, guardo todo y una vez que estoy en la facultad, y más específicamente en el aula, me pongo a leer todo de vuelta. Pero como me doy cuenta que esa lectura en ese preciso momento no sirve para nada, la abandono y me pongo a hablar de pelotudeces facultosas con la gente que se encuentra a mi alrededor, hasta que aparece el profesor en escena. En ese momento, dolor de panza, ganas de ir a hacer pis, manos transpiradas y liquid paper al lado de la lapicera. Hojas lisas, y letra grande.... (nunca fallan). Fin del parcial. Entrega. ¡Me voy a casa! Y es en ese instante que siento que peso diez kilos menos y que estoy libre como Willy la ballena (pero que al final no era tan libre, ni se llamaba Willy, sino Keiko).
Lo que sucedió después, merece párrafo aparte. Cuando volvía, pasé por un kiosco grande, de esos en que te venden hasta los yumys de los ositos cariñosos que ya no se fabrican más, y que además tienen cabinas telefónicas al lado de los paquetes de surtido Terrabusi, y que además podés pagar tus impuestos, y que además en un costado te venden artículos de limpieza onda "todo suelto", y que además... Bueno, el asunto es compré un paquete de galletitas, un par de chicles, e hice una llamada telefónica.
Galletitas: $2,50 - Chicles: $1,50 - Teléfono: $0,23 / Total: $4,23. Me siguen, ¿no?Haciendome muy la "soy re piola, te pago sin preguntar cuánto es porque ya me di cuenta", pagué con 2 (dos) billetes de $2 (dos), y 3 (tres) monedas de 10 (diez). Entonces el tipo (un mariposón de aquellos, se los aseguro), me dijo "tomá tu vuelto, bebé", y me devolvió 5 (cinco) centavos.
Pero:
1- Nunca me digan bebé.
2- Como estaba pasada de rosca, conchuda, y las monedas me escasean a tal punto de que llegaría a prestar mis servicios solidarios por "un peso con cincuenta, viejo", le dije: "Cuatro con veinte es, me tenés que devolver diez". ¿No sabés que la diferencia tiene que ser siempre a favor del consumidor?
Aquí vino la cara del tipo expresando cosas hacia mi de tipo muy desagradable, pero no me importa. La ley me ampara:
Ley Nº 22.802 - Artículo 9º bis: En todos aquellos casos en los que surgieran del monto total a pagar dierencias menores a CINCO (5) centavos y fuera imposible la devolución del vuelto correspondiente, la diferencia será siempre a favor del consumidor.
Pensemos: Si nos cagan 5 centavos por día, a la semana nos estarían cagando 35 centavos, al mes $1,40, y al año, nos cagarían $16,80. Pero no seamos sonsos, por día nos cagan más de 5 centavos. ¿Diez quizás? Bueno, la suma ascendería a $33,60, que es más o menos lo que gano en 6 horas de trabajo (que triste). Y yo no le regalo a nadie 6 horas de trabajo.
¿' Ta claro che?
Es mucho por hoy. Pasemos a la fase de "Publico y me las tomo".