Si el domingo pasado no me hubiera levantado algo resacosa luego de una noche de mariachis, casorio, ligas, brindis (varieté alcohólica), y las pibas quieren cha-cha; hubiera sido un domingo indeferente como la mayoría de ellos.
Si el domingo pasado dos post-púberes no le hubieran robado la cartera a mi prima, sacado unos cuantos billetes (y cuando digo unos cuantos es unos cuantos), el celular y llaves, mientras que yo safé como las mejores, (vaya a saber por qué razón, motivo o circunstancia), hubiera sido un domingo indiferente como la mayoría de ellos.
Si el domingo pasado no me hubiera pasado una hora en la comisaría (cuarenta minutos esperando y veinte atestiguando), hubiera sido un domingo indiferente como la mayoría de ellos.
Mañana puede que sea un domingo híbrido, pero le voy a poner onda...
Mentira.
Hoy probaré qué tul la comida mexicana. Ándalee manitooo...!
Balance:
Sí, esta semana estuve desaparecida. Encerrada en un mundo de películas, libros, música e ideas que, por suerte, se va agrandando a medida que transitan los días, me alejo de ciertas cosas (y cierta gente) y me acerco a otras.
Fin del comunicado... que.. a propósito, fue muy pobre.
sábado, 4 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario