No hay nada que disfrute más durante mi estadía en mi casa que los sábados a la mañana.... Soledad, mate, música, PC, y un messenger en el que prácticamente todos están en ausente haciendo otra cosa seguramente mejor que ésta.
Pero lo que no saben ellos, es que en ese momento, un aire de cuasi felicidad recorre los espacios más recónditos de mi cuerpo.
Pero como diría el estimado Tusam, "algo puede fallar". Y efectiblemente así es: mi tercer juego de parlantes me acaba de anunciar que un integrante del equipo se ha quedado mudo. Los dos anteriores, murieron lenta y progresivamente este año... y ahora me encuentro asistiendo a la muerte del último de los mohicanos.
Qué desgracia... voy a tener que pensar en comprar un juego nuevo, y no que me caigan de arriba, como suele suceder.
Y como dice mi buen amigo Moris,"todo tiene un final, todo termina", mi soledad de sábado se acaba de acabar (valga la redundancia)... ¿Por qué mamá Myriam tenía que volver de sus mandados? ¿Acaso no se podría haber quedado hablando con el verdulero, con el carnicero, con el panadero, de lo caro que está todo y de que "así no se puede seguir?".
Y como dice mi querida madre todos los sábados a la mañana, cuando pretende atentar exhaustivamente con mi intento de felicidad, "Paula, ¿podés dejar la PC y ayudarme con algo, eh, eh?".
Y allá vamos... sin aires ni parlantes agraciados.
sábado, 7 de julio de 2007
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1 comentario:
Supongo que vos seras Paula, y te agradezco por la respuesta a mi mensaje.
Coincido en lo bueno de las identificaciones, al menos te hacen sentir que vale la pena seguir intentando algo...
Me gustaria seguir conversando con vos... Pareces interesante...
Ya sabes como ubicarme, en el mensaje anterior tuviste una pista...
Gracias por responder
Gastón
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